MISION EN COLOMBIA Y PERU MARZO 2007

 

La misión de cuaresma en Colombia me llevo a las ciudades de Bucaramanga, Neiva, Bogota y Chiquinquirá. Quisiera mucho poder misionar en otras ciudades allá, pero el tiempo es muy limitado.

En Bucaramanga predique un retiro de dos días con la comunidad carismática de los Santos Ángeles. Esta comunidad es un grupo de laicos aguerridos y perseverantes, que gozan de la bendición de su Obispo y con un grupo numeroso de fieles que acuden a todas las actividades de evangelización y diferentes ministerios que han desarrollado a través del tiempo. Se enfrentan a la violencia de las sectas de los evangélicos, pentecostales, adventistas del 7o día, testigos de Jehová y Mormones, que abundan en los alrededores predicando sus errores y sus grandes ofertas del ministerio de la prosperidad y de la liberación que es el que llama a todo católico tibio y supersticioso que esta siempre buscando que le saquen un demonio o le curen el hígado, pero lejos de que le curen el alma o el corazón perdido en el pecado. Con mucha valentía este grupo Católico evangeliza a muchísimas almas en esa ciudad. El retiro se centro en la profundización de los sacramentos, en el descubrimiento de las obras malignas del espíritu de división y en la verdadera conversión.

 

En Neiva predique un retiro a las Seguidoras de Jesús, un grupo de mujeres laicas que han luchado por muchos anos en esa ciudad por mantener un ejercito evangelizador en medio de una sociedad que tiende cada día mas a las practicas de la Nueva Era y las influencias de la moda y de todas las voces de hoy que llevan a la confusión y al total alejamiento de Dios. Este fue un retiro para las servidoras enfocado a fortalecerlas como apóstoles de esta misión a la que El Señor las llamo. Hable del papel de la mujer en la Iglesia y la razón por la cual Dios mantuvo a la mujer en ayuno por tantos siglos y la silencio hasta que llego el Mesías Jesucristo nuestro Señor. Predique sobre la profundización en la Divina Liturgia y en como mistificar el misterio de la pasión de Cristo.

También me uní a un grupo de misioneros de la Divina Infancia de Praga que llevaron a Colombia dos imagines del Niño Jesús de Praga para entronizarlas en las parroquias de la Divina Misericordia y del Divino Niño en esa ciudad de Neiva. Las ceremonias fueron muy especiales y ungidas. La espiritualidad de la Divina Infancia que es la Luz de la misión que El Señor me inspiro, es para mí un inmenso regalo espiritual y trato de contagiárselo a todo el que conozco. Fue una dicha grande cerrar la misión en Neiva con estas ceremonias del Niño Jesús

.

En Bogota predique dos retiros en dos fines de semana diferentes durante el mes de Marzo y la Semana Santa. Estos dos retiros estuvieron llenos de nuevas reflexiones sobre la mistificación de nuestra fe, el enfrentarnos a nuestras debilidades con valor y con un sentido real de la búsqueda por la santidad. En el descubrir los abismos en nosotros creados por el recorrido sobre la infedilidad de la vida en pecado. Trabaje mucho en la edificación del Corazón contrito que desafía el mal cara a cara dispuesto a dejarlo todo por servirle a Dios, por vivir el primer mandamiento en su plenitud.

La misión en Bogota es muy especial para mí por ser la Casa de oración allá, la misma sede de la misión en el mundo entero y la base de apoyo espiritual más grande para la batalla del camino misionero que vivo día a día. Cada vez tengo menos tiempo de estar allí, pero lo poco que logro estar me llena de fortaleza y es como si me recargara de vigor físico y espiritual. Cuento con un grupo de soldados que El Señor escogió en su mayoría mujeres y son de un espíritu de dedicación grande que provee esperanza para todos los que visitan la sede y participan en todas las diferentes actividades y ministerios que allí se ejercitan.

 

En Chiquinquirá que es la casa de Nuestra Señora de Chiquinquirá, patrona de Colombia, predique un retiro en el salón de conferencias de la Universidad de Santo Tomas de la comunidad de los Dominicos quienes a su vez son los guardianes de la Basílica de nuestra Señora.

La Basílica y el milagro de la manifestación de nuestra Señora de Chiquinquirá son historia de 500 anos, tan antigua como la aparición de nuestra señora de Guadalupe en México. Miles de peregrinos visitan el santuario y la devoción es muy grande en Colombia hacia ella.

Es lindo el misionar en un país Católico como Colombia donde el remanente es grande y las vocaciones son numerosas. Me da animo para enfrentarme a la cruda realidad de hoy en los países industrializados donde la Iglesia cada vez esta mas pequeña y mas desnutrida espiritualmente.

Que El Señor nos bendiga a todos y tenga misericordia de tantas almas que andan engañadas con esta farsa del mundo transitorio.

Visitemos al Santísimo más y más para interceder por la salvación de todos.