Mision de Junio 2006 en Malaysia, Filipinas, Thaylandia
FILIPINAS
Después de volar desde Los Angeles via Taipei, Taiwán a Manila, Filipinas,
comencé una misión en ese país, la cual había planeado hace un tiempo atrás con
Filipinos que he conocido en muchos paises y a los cuales aprendí a querer de
una manera muy especial por su inmensa fidelidad a la Tradición Sagrada de la
Iglesia Católica. He aprendido mucho de ellos como católico. Llegar a Filipinas
es en verdad un encuentro con una Iglesia Católica que está viva. No podría
decir que todo es color de rosa pues, como en todo escenario humano, encontramos
situaciones adversas a lo que Dios manda pero cuando se mira el mundo en general
podemos apreciar ciertos paises donde la fe se mantiene a un nivel tal, como por
ejemplo vetar la pelicula El Codigo de Da Vinci por ser blasfema. Esto nos dá
una idea de la dirección que aún lleva esta nación. La devoción a la Divina
Misericordia es tan grande, que muchos lugares públicos detienen sus actividades
por unos minutos a las tres de la tarde, mientras rezan la coronilla. La
devoción a la Divina Infancia de Jesús es muy profunda y popular. Se desprende
de manifestaciones muy especiales del Niño Jesús en la ciudad de Cebu. La
reverencia a la Santa Liturgia es admirable, se siente en verdad lo mucho que se
ha perdido en occidente referente a todo lo que es sacro en nuestros templos.
Hablo de la Iglesia Católica y los Católicos en Filipinas, pues hablar del país
en general sería otra historia muy diferente. Hay una pobreza muy notable debido
a muchísimos años de corrupcion administrativa, la cual obviamente no ha sido
gobernada por gente creyente. Esta es un área donde se necesita evangelizar,
para concientizar al Filipino sobre la necesidad de llevar al creyente fiel a
las filas de la actividad administrativa, para lograr darle protección al pobre
y desvalido.
Este es un tema muy complejo y no propio de este reporte, pero debía hacer este
breve comentario.
Fuí recibido por una familia muy linda que se dedica a evangelizar en todo el
país y lleva muy buenas obras de caridad en su curso apostólico. Pude predicarle
a los carismáticos de Manila en dos diferentes iglesias y dí mi testimonio de
conversión en varios grupos de oracion. Me reuní en las afueras de Manila con
una comunidad de hermanos protectores de los niños abandonados, que fué creada
por el hermano Anthony y El Señor Obispo de esa diócesis. Una institución a la
altura de las obras de la madre Teresa de Calcuta, donde se encuentran niños que
fueron recogidos de la basura como bebes y hoy son monjes y ayudan a rescatar a
otros niños que pasan por lo mismo o peor en algunos casos. Fué una experiencia
muy fuerte pasearme con alguna de estas personas que hoy son valientes soldados
de la Iglesia y que antes estuvieron a las puertas de muy graves peligros de no
sobrevivir. Esto lo hace a uno encontrar un grado de humildad para poder aceptar
lo mucho que tenemos que crecer en la caridad y en el amor por el prójimo. Estar
donde el hermano Anthony es como llegar a una escuela espiritual donde el Divino
Maestro, Jesús, está tan presente en los ojos de todos estos huérfanos y
abandonados, que se vive un Evangelio puro, donde lo absurdo de la vida se torna
en bendición, en salvacion. Por muy duro que sea el corazón de un hombre que
llegue a un lugar como éste, se tiene que mover.
Compartimos una conferencia sobre mi experiencia de Dios y luego de recorrer
todo el lugar me invitaron a un almuerzo con los monjes y huérfanos. Viví un día
de bendiciones dificil de explicar. Sólo sé que después de salir de allí, no era
el mismo. Continuaremos con la ayuda de Dios, en futuras misiones con el hermano
Anthony en Filipinas.
Con esta visita terminé la misión en Filipinas de Junio y en seis meses estaré
de regreso con la ayuda de Dios para avanzar a otras zonas del país a trabajar
en diferentes misiones evangelizadoras. Les ruego orar mucho por éste país, pues
es como una perla de Cristo en medio de un continente que en su vasta mayoría es
pagano.
Los protestantes han hechgo algún daño allí con sus errores, pero no es muy
grande, pues ésta nación le es fiel a la Iglesia de Cristo, en su gran mayoria,
y no son fáciles de engañar.
MALAYSIA
Viaje de Manila a Penang, Malaysia, donde me reuní con una familia malaysia que
conocí en Londres,UK y con los cuales había planeado misionar en Asia. Este fué
un momento de alegría. Alcanzamos nuestra meta inicial de reunirnos a muchas
miles de millas del lugar donde lo planeamos originalmente y era la hora de
comenzar a trabajar. Junto con ellos estába otro grupo de misioneros de Londres:
"La Cadena de oro del rosario". Las primeras misiones fueron en grupos de
oración de Penang y en la Iglesia de la Inmaculada Concepción con los grupos
carismáticos.
La experiencia no podría ser más alentadora en el sentido de milicia Católica,
pues gran parte de los fieles católicos de Malaysia, son convertidos de las
religiones y filosofías paganas tales como el Budismo, Taoismo, Sintoismo e
Hinduismo.
Malaysia es un país Munsulmán. Una monarquía con un parlamento democrático. No
es legal cambiarse del Islamismo a otra religión, pero entre otras religiones
hay libertad de culto. No hay una aparente presión política o religiosa contra
las otras religiones, como generalmente la hay en otros paises Munsulmanes.
Los fieles católicos son en su mayoria de clase media alta. La Iglesia goza de
una buena economía y posée el potencial de engendrar buenos misioneros para
enviar a la China roja, especialmente por el hecho de que casi todos los
Malasios son de origen Chino y por esto hablan Cantonés o Mandarín.
El fuego que desprenden los conversos de la fe cristiana, es algo de admirar y
es contagioso. Sería increible que los católicos de cuna pudiesen tener aunque
fuera una cuarta parte de la chispa conque entran estos nuevos católicos, que se
llenan del Espiritu Santo en una forma hermosa, haciendo ver a los tibios aún
más avergonzantes.
Despues de Penang partí a Kuala Lumpur y allí estuve finalizando la misión. Los
planes con la Iglesia de este país y la misión Peregrinos del Amor, son
organizar misiones para toda el área de Asia oriental y especialmente en la
China grande. Si Dios quiere estaré de regreso en seis meses. Oremos por éstos
católicos que crecen en numeros muy limitados, pero que son la gran esperanza de
evangelización de un territorio que es quizá de los últimos en ser evengelizados
y de los más duros y difíciles; no para El Espíritu Santo, pero si para una
humanidad que cada día está mas escasa del espíritu del martirio, de soldados
que estén dispuestos a dar la vida por Cristo.
TAILANDIA
Con la misión de la cadena de oro del Rosario de Londres, vivimos en Tailandia
una experiencia muy triste pero muy comprometedora en el aspecto de la
responsabilidad que tenemos como Católicos con toda la humanidad. Este es un
país en su inmensa mayoria pagano y como centro de adoración está el sexo.
Centrados en un Budismo y Taoismo, han creado una industria de la prostitucion
infantil, que haría llorar a muchos fieles si les contara detalles. No se trata
de describir estos hechos, pero si de interceder por su conversión y con mucha
urgencia. Uno de los carismas de mis hermanos misioneros de Londres es el de
interceder por las almas del purgatorio. En este caso y despues de mucha
oración, se descubre que hay miles de almas como consecuencia de la muerte
repentina debida al Sunami, atrapadas en estados muy difíciles, por haber muerto
en medio de prácticas que son extremadamente oscuras y que si se encuentran
algunas sufriendo los tormentos del purgatorio, a pesar de haberse salvado,
viven horrores de penas indescriptibles y necesitan de nuestras oraciones, pues
miles de ellas tendrán que estar sufriendo en el mar o en el territorio de
pecado donde fueron sorprendidos por la muerte.
Partí de Asia con un corazón lleno de necesidades misioneras de todos los
niveles y pidiendole a Dios que tenga misericordia de mí y de todos los
misioneros que somos expuestos a estas necesidades de las almas de los vivos y
de los muertos, para que seamos fieles al llamado que Dios nos ha hecho. Todo
católico es responsable de todas estas almas y mi invitación es a unirnos en
oracion por la conversión de todos los pecadores del mundo entero.