MISION EN LA REPUBLICA DE IRLANDA, IRLANDA DEL NORTE, ESCOCIA E INGLATERRA EN
AGOSTO 2006 + FOTOS
Arribé a Dublín, República de Irlanda, el 7 de Agosto para comenzar la misión
con una conferencia sobre las señales de los tiempos, en un grupo de oración
dirigido por la señora Camila McCluching quien se encarga de organizar cada año
mis conferencias por toda la Republica de Irlanda. La conferencia duró dos horas
y tuvimos la oportunidad de compartir muchas inquietudes sobre este tema tan
candente en nuestra vida cristiana de hoy.La invasión o cosecha exagerada de
información sobrenatural a que estamos enfrentados los católicos hoy, sobrepasa
toda imaginación. Parece ser como si todas las estatuas de santos estan hablando
hoy, todas sudan aceite, la Virgen María se aparece en cada cocina, en cada
grupo de oración y lo que es aún mas difícil, la mayoría de los mensajes no
concuerdan los unos con los otros.Sabiendo de antemano que Dios se manifiesta y
manifestará hasta el final de los tiempos, por medio de Sus profetas y videntes,
coloca a los fieles bajo enorme presión, en la búsqueda de un discernimiento de
espíritus perfectamente santo, para tener coherencia en medio de tanta confusión.
El diálogo entre laicos y clero debido a todo este fenómeno, se encuentra con
frecuencia en crisis, por la exigencia del laico a ser aceptado
sobrenaturalmente sin el debido proceso de la Iglesia y tambien la indiferencia
de alguna parte del clero sobre la realidad de la vida mística de la Iglesia.
Oremos todos, porque esto no tiende a mejorar. A medida que la oscuridad
espiritual crezca, como es obvio que esta sucediendo, reinará más caos y
confusión entre el Pueblo de Dios que se alimenta de señales y de información
sobrenatural. Propaguemos la vida Eucarística para que el católico busque su
refugio en el Santísimo Sacramento y no en tanta información, la cual,en su
mayoría, es totalmente innecesaria para nuestra fe.
El 8 de Agosto viajé al norte de Irlanda, territorio Inglés, de mayoría
protestante y en esencia masón. Visité la ciudad de Lurgan, donde he tenido la
alegría de adquirir, por gracia de Dios, una bella familia en Cristo. Este grupo
de católicos que me invita a esa ciudad cada año, son dignos de todo apoyo
espiritual. Hablamos de un Pueblo de Dios que ha sido perseguido y discriminado
por una sociedad protestante durante más de 500 años. Esto ha contribuido a que
sus espíritus sean guerreros y que sus corazones lleven el aire del martirio
como péndulo de su latido. Es un honor estar entre ellos. Prediqué en una
parroquia muy linda y muy antigua. Se reunió un buen grupo de fieles y entre
ellos algunos que se han convertido del protestantismo y que aún andan en
transición de reconocimiento de sus nuevas vidas.
Partí al día siguiente, con tristeza de dejarlos otra vez, pero con gozo en el
alma de saber que hay un ejército de valientes católicos que no dudarian nunca
en dar la vida por la Iglesia, y que yo he tenido la oportunidad de cenar y orar
con ellos. Gloria al Señor por todos y cada uno de ellos!
El 9 me fuí de regreso a la república de Irlanda, esta vez en la costa noroeste.
En la ciudad de Donegal estaba preparada una misión organizada por The Golden
Chain of England, misioneros de Londres con los que he misionado en diferentes
partes del mundo. Esta ciudad Irlandesa aún conserva raíces católicas muy buenas,
a pesar del materialismo que amenaza con devorar todas las Tradiciones Sagradas
católicas de la nación, por el influjo del dinero de la comunidad europea, que
ha elevado el nivel de vida a alturas desorbitantes. Nos reunimos en un Hall con
una muy buena asistencia, entre ellos cuatro sacerddotes uno de ellos muy famoso,
de 85 años procedente de los Estados Unidos. El contribuyó a llevar el tiempo de
preguntas y respuestas a una velada teológica de grandes dimensiones, que nos
aportó a todos inmensas bendiciones y con participación de casi cada asistente.
Esto nos llevó casi hasta la media noche. Acordamos organizar un congreso de dos
días, para jóvenes, para el próximo verano del 2007 y un retiro general tambien
de dos días para la misma estación.
El 10 partí a Charlestown, una ciudad a dos horas de distancia hacia el suroeste,
un viaje precioso sobre carreteras muy estrechas que cruzan las mas bellas
tierras verdes, llenas de ovejas, que parecen jardines de ensueño. Conducir por
el lado izquierdo hace la jornada de mucha atención al volante y le dá un toque
diferente a todo el viaje. La persona encargada de la misión me encontró en un
cacerio cercano a mi destino, con el proposito de llevarme al Santuario mariano
de Knock, donde asistimos a misa por las almas del purgatorio, con ministerio de
sanación de los enfermos al final. Este santuario es uno de los mas hermosos y
una de las apariciones mas misteriosas de la Virgen María. Una sin videntes, en
silencio y las figuras de San Juan evangelista, San Jose, la Virgen María y el
cordero sobre el altar rodeado de ángeles aparecieron conmo estatuas blancas a
la vista de más de 18 testigos de todas las edades en medio de la hambruma que
exterminó mas de 4 millones de Irlandeses.
Regresamos a la ciudad de la misión para entrevistarnos con el sacerdote quien
me recibió con mucho cariño y entusiasmo. Después de hacerme las recomendaciones
necesarias para la conferencia de la noche y de introducirme la espiritualidad
de su comunidad, compartimos la cena, y la noche transcurrió en medio de grandes
bendiciones para todos. Debido a un programa de radio, en el que habia sido
entrevistado via telefónica en la mañana antes de partir de Donegal, vino gente
de muchas ciudades aledañas, lo cual llenó de sorpresa y de entusiasmo a la
comunidad local. Compartimos las verdades de nuestra fe y prediqué durante más
de dos horas con otras dos de oracion individual. Acordamos también organizar un
retiro de dos días para el próximo verano, inmediatamente después de Donegal con
la ayuda de Dios.
El 11 partí a Abbeylara en Longford, un poco más hacia el centro sur de la
república.
Allí tuvimos en la iglesia una conferencia de dos horas sobre mi testimonio, por
ser la primera vez que los visité. La asistencia fue muy numerosa, la comunidad
se encargó de distribuir informacion sobre mi apostolado con mucha efectividad y
eso contribuyó a que la expectativa fuera alta y hubiera mucha receptividad, no
hay duda que El Espíritu Santo capitaliza en estas opotunidades hasta el máximo.
La noche fué llena de maravillas, porque El Señor se hizo sentir y esto fué un
sentimiento general. El reporte de la gente fué de un inmenso entusiasmmo y la
unción de la velada no se dió a descubrir, sino que impregnó a mucha gente con
sanaciones de enfermos muy graves y de padecimientos de muchos años. Toda la
comunidad quedó conmovida y también acordamos darle seguimiento a las otras
parroquias para los retiros de dos días en el verano, para este se habló de
hacerlo acampando en un monasterio a una hora de la ciudad.
El 12 regresé a Dublin y participé en otra conferencia organizada en Churchtown,
por Camila McClauching. Esta vez hablé sobre la Milicia Católica, de como ser un
verdadero soldado de Cristo. Este es un tema que he predicado por todo Europa
durante este verano pasado. Siento en mi corazón que El Señor me está llevando
más y más a despertar conciencia sobre este sentido militar de nuestra fe. La
respuesta en general ha sido muy buena, con excepción de algunas personas que
viven la fe mas como una tradición cultural, lejos de ser una vida espiritual.
Camila está muy activa en este espíritu de militar con la Iglesia y lo hace en
varios frentes. Yo admiro mucho este tipo de apostolado que sale de lo común y
de rutina y abraza áreas que normalmente muchos católicos no quieren tocar, como
traer a la mesa las discuciones sobre recibir la Eucaristía en la mano, la
irreverencia a la Santa Liturgia en general, la protestantización de la Iglesia
en tantas áreas, la absurda Teología de la Liberación, la pérdida de tantos
Jesuitas y Benedictinos por las prácticas de filosofías paganas y proyectos de
ciencia humana que no son más que arrogancia humana, por la cual nunca se
justificaria abordar las tradiciones de la Iglesia con tanta irresponsabilidad y
ligereza. Oramos mucho por ellos. Cada día me encuentro mas de ellos en esos
errores y me dan ganas de llorar de sólo pensar en el encuentro que tendran con
el Divino Juez y de todas las ovejas que hacen perder con sus errores.
El 13 viaje a Killkenny donde los Millhill Fathers, una comunidad misionera que
tiene este monasterio especialmente para recibir sacerdotes misioneros que
pasaron toda su vida en Africa e India, y que por su avanzada edad o por motivos
de salud aquí pasan los últimos momentos de su vida o su recuperación. Uno de
los padres organizó una conferencia durante la reunión de un grupo de oración
muy numeroso que lleva muchísimos años de tradición. Les compartí el testimonio
de mi conversión y al final se celebró la Eucaristía y se expuso el Santísimo
durante varias horas.
Fué una experiencia muy linda poder dormir bajo un techo de misioneros con tanta
experiencia y de tantos años de apostolado. Al día siguiente compartí con la
comunidad sus oraciones y luego el desayuno, después de la Eucaristía,
compartimos anecdotas de misión y me acompañaron a la puerta para despedirme a
mi viaje hacia mi próxima visita. Me sentía como despidiendome de soldados
viejitos y valientes que sabía que llevaban las huellas de muchas millas de
recorrido por los caminos del mundo proclamando el Reino de Dios. No podría
explicar muy bien lo que sentí, pero algo así como alimentarme del Espíritu de
ellos que ya se preparaba para retirarse a la tierra prometida y me dejaba
fuerza para que continuara la batalla con fe y esperanza.
El 14 viajé a Killarney y allí prediqué en la noche en la iglesia de la
Resurrección. Fué una experiencia muy bonita. Mucha gente allí estaba vinculada
con misiones de evangelización por Ukrania, Lituania, Bulgaria. Les prediqué
sobre la Iglesia y compartimos sobre mi misión con los pobres en Latino America
y sobre el apostolado de ayudar a los sacerdotes pobres que no tienen recursos
para conseguir sus vestimentas litúrgicas, copones y calíces y demás utensilios
del altar. El espíritu de esta comunidad estaba marcado muy vívidamentre en la
caridad y en el hambre de llevar a Cristo por la tierra. Espíritu que no es muy
comun ya en Irlanda o Europa, a pesar de haber sido los más grandes
evangelizadores de siglos y siglos. Es bueno saber que aún quedan vestígios de
ese espíritu y que no todo se ha dormido en este viejo continente con relación a
Dios. Oremos mucho por Europa en general. Las señales no son muy buenas, las
tendencias son hacia una apostasía. La oración puede cambiar las cosas: Oremos
mucho, mucho!
El 15 llegué a la ciudad de Cork. Acá no pudieron conseguir autorización del
Obispo para que yo hablara en las parroquias, entonces la conferencia fué en un
salón de un famoso hotel de la ciudad. La asistencia fue sorprendentemente
numerosa, hasta el punto que muchos curiosos huespedes del hotel se presentaron
a la charla sin saber la naturaleza del evento y se llevaron la sorpresa de que
no era lo que esperaban. Los ví salir a algunos con rostro de frustración. Sólo
Dios sabe lo que hizo con esas almas, pero entre tanto, el resto de la gente
estaba verdaderamente sumergida en esa experiencia mística del testimonio, y la
respuesta fué muy emotiva. La gente fue muy querida en sus apreciaciones de toda
mi charla y noté muchísima hambre de Dios. Se podia leer con claridad que el
pueblo de Dios,sin importar lo cerca o lejos que esté de Dios, siente la presión
de los tiempos y sus almas presienten que algo está sucediendo que no saben que
es exactamente, pero que exige cada día más y más atención y preparación. Esa
noche fué de preparación de verdad. Hubo muchas manifestaciones de
quebrantamiento e intensas luchas interiores. Oré por mucha gente y El Señor
hizo maravillas incontables.
El 16 viajé durante 8 horas hasta el norte de Irlanda, a la ciudad de Amtrim,
que queda dos horas al norte de Belfast la capital. Allí terminaria mi misión
por las Irlandas.
Como lo compartí en el reporte de Lurgan, este país está plagado de protestantes
masones que odian a los católicos y que han martirizado cientos y cientos de
ellos a través de los años, el sólo hecho de llevar un crucifijo por fuera, ya
es posibilidad de ser arrollado por un carro o incinerado, apuñaleado y mucho
más. Sinembargo los vemos vistiendo todos sus sacramentales con valentía y
honor. Dí la conferencia en un salón comunal. La asistencia fué numerosa y
vinieron de diferentes ciudades aledañas. Les hablé de mi testimonio de
conversión por haber allí mucha gente que me escuchaba por primera vez. La noche
se llenó de mucho misticismo, pues el espíritu católico de estos Irlandeses es
de un hambre espiritual muy especial. Me imagino que la presión de tantos siglos
de persecución hace que la experiencia de Dios sea mucho mas rica y profunda.
Cuando ser católico es una cuestión de vida o muerte, entonces queda muy poco
espacio para la mediocridad.
El 17 viajé de Belfast a Escocia, aterricé en la ciudad de Glassgow y fuí
recogido allí por un escocés carismático que se llama Chris. El me fué
introduciendo durante las dos horas de camino hacia la ciudad de Pethshire,
sobre todos los pormenores de los días de retiro en los que yo predicaría ese
fín de semana.
Escocia, un bello país con una naturaleza sin igual, poblado en su mayoría por
protestantes no muy amigables con los católicos y tradicionalmente conocido por
su famoso rito masón escocés, uno de los más antiguos y más satánicos de todos.
La comunidad católica que me recibió, me compartió que el día anterior habían
volado por encima de la ciudad en un helicoptero, rociando agua bendita y
lanzando medallas de la Milagrosa para contrarrestar los ritos que hicieron los
masones en Perthshire y la ciudad de Dundee para maldecir las actividades
carismáticas católicas del fin de semana. Esta información se infiltró por una
señora católica cuyo papá es un gran masón y ella ha sido espía durante mas de
10 años. No sé detalles, ni creo que los publicaría si los supiera, pero viví
una batalla muy intensa en esos dos días de misión, que me enseñaron lo mucho
que tenemos que orar por nuestra Iglesia en todo el mundo. El enemigo, como dice
San Pedro, asecha como un leon, deseando devorarnos a todos si nos descuidamos.
El 20 en la tarde volé a Londres y me trasladé a la ciudad de Walsingham de
nuevo, pero esta vez para participar en el congreso Youth 2000 que fué
instaurado por el Papa Juan Pablo II y que tiene todo el respaldo de la Iglesia
Católica Inglesa. Asistieron jovenes de todo el Reino Unido, de Polonia,
Checoslovaquia e Italia. Un Obispo nos acompañó durante toda la semana de
congreso.El congreso se realiza en carpas y la carpa principal se llama la zarza
ardiente. En el centro de ella, en forma de zarza, está expuesto el Santísimo y
reina allí durante toda la semana 24 horas al día. En esa misma carpa son las
conferencias. Fuimos invitados 8 conferencistas,de los cuales sólo dos laicos:
un predicador de Londres y yo, el resto fueron sacerdotes.
Fué una gran alegría para mi ver a todos los jovenes Ingleses y de las naciones
vecinas, unirse en tanta armonía por una semana, con tanto amor y sed de Dios.
Toda la evangelización fué meticulosamente preparada por el equipo de jovenes
que lo organizan y todo perfectamente alineado en obediencia a la Iglesia en
todo sentido.
Los jovenes y algunos de sus padres, acamparon en las praderas aledañas, lo cual
le dá a la actividad un ambiente muy íntimo y natural.
El 29 prediqué mi última charla en Londres y el 30 partí hacia Sur America donde
me encuentro en este momento de misión.