MISION EN COLOMBIA EN SEPTIEMBRE 2006 + Fotos
Arrivé a Colombia el 30 de Agosto para comenzar una misión de varias semanas. En
Bogotá,la capital del país,tenemos una casa madre de la misión para todo lo que
se hace en lengua española. Debido a las raíces de mi conversión, que son de
Colombia, lo mismo que el haber nacido allí, se vive un espíritu místico en
relación con las actividades de los Peregrinos. La fe en los países conocidos
políticamente como sub-desarrollados, es mucho más intensa y parece tener más
vida. Países como Colombia poseen una inmensa población católica y por lo tanto
hay abundancia de avenidas espirituales, no necesariamente todas en estricta
obediencia con La Iglesia, pero en general es muy grato vivir la comodidad de
viajar por carreteras donde se pueden apreciar haciendas y casas humildes
adornadas con imagenes de la Virgen Maria, invitando a comulgar con la Tradición
Sagrada en forma explícita y libre. Hay algunas áreas donde las sectas agresivas
protestantes, que convenientemente se apodan "Cristianas", han decapitado la
presencia de la Virgen, con absurdas herejías.Y algunos católicos incautos
confundidos, perdidos o resentidos, los han escuchado y seguido.
Esta visita a Colombia estuvo enriquecida por una actividad misionera en
compañía de una comunidad italiana llamada:Hijos del Amor Divino, quienes tienen
casa en Roma, Modena y Medugorje y se encargan del ministerio de música de
Medugorje entre otras cosas, su director espiritual es el padre Joso,
franciscano Croata.
En compáñia y por inspiración de ellos,de varios años yá, participamos en la
visita a los indigineas Embera Katìos de la selva del Chocó colombiano. Estas
tríbus han respondido muy bien al llamado de la Fe Católica. Después de varios
años de trabajo se han logrado construir: Capillas, centros medicos, escuelas y
ahora varios tienen la electricidad también. Esta misión se lleva a cabo en
unión con el Señor Obispo de Itsmina, Chocó, en cuya diócesis se encuentran
algunas de éstas tribus. Podría contarles anécdotas maravillosas sobre la vida
en comunidad con estos hijos de Dios, que aún no han sido tocados por un mundo
agresivo, inmoral y violento como el que vivimos hoy. A pesar de vivir en medio
de los asesinos de las Farc y otras pandillas como ellos, no han sido nunca
reclutados por estos maleantes porque no saben matar, ni los han podido entrenar
a hacerlo, por mucho que han tratado, pues no lo llevan en el corazón. Por esto
los consideran tontos y débiles. Que hermosura de testimonio es éste. Nos
muestra como la locura de la Cruz es ser débil para el Diablo, para el mundo,
porque en esa debilidad descansa la fortaleza de un Cristo vivo. Ni las mentiras
de las sectas mágicas y esotéricas como los evangélicos, los testigos de Jehová
y los mormones, pudieron tampoco entrar en sus vidas, además no consiguen mucho
dinero con ellos porque sencillamente no manejan el dinero para nada. Seguiremos
unidos a esta comunidad Italiana, para, en hermandad con nuestros nativos del
Chocó, poder seguir honrando a Dios, llevando no sólo el pan material, sino
también el hambre del pan espiritual, fuerza viva de Cristo entre nosotros.
Podrán apreciar en las fotos, la belleza de estos hermanos Embera Katíos.
Es lindo apreciar la esperanza que nace de estas misiónes, especialmente al
regresar de misión de 6 meses por Norte America, Europa y Asia, donde se
encuentran países que realmente hacen que el corazón se doble de temor y de
desconsuelo por el estado de depravación, de inmoralidad, de decadencia en que
se encuentran, incluyendo algunas áreas de la Iglesia Católica misma. No todo
está perdido, pero si la angustia de ver como se han vuelto de ciegos y como se
han alejado de Dios, cambiándolo por un mundo cincretizado, relativista, mágico.
Sólo la oración y el sacrificio del remanente de Dios en cada parróquia, hace
posible que la mano del Angel del castigo,que ya se encuentra entre nosotros, no
descargue con más fuerza la ira de Dios. Me pregunto yo: cuánto tiempo pasará
antes de que ese remanente sea lo suficientemente fuerte como para sostener la
caída del Angel sobre tanta iniquidad?.
Oremos para que Dios tenga Misericordia de todos, en especial de estos países
que hoy nadan en abundancia material, pero se han desnutrido espirituálmente a
niveles alarmantes.
Entre las misiones que realizamos están la visita a las ciudades de La
Plata(Huila) y Cumaral(Meta, Llanos Orientales). Ambas misiones fueron en
tierras tropicales, de altas temparaturas. Un fenómeno difícil encontramos: el
crecimiento de las prácticas de la Nueva Era, influencia propagada más que todo
por los medios de comunicación, donde se vende toda esta magia y ocultismo
disfrazada de filosofías maquilladas en la boca de actores y actríces criollos,
imagenes de mujeres pervertidas de sociedad e influencia de medicinas mágicas
alternativas de manos de famosos médicos.
En La Plata, Huila, tuvimos la oportunidad de compartir la misión con un grupo
de laicos comprometidos y valientes que cuentan con el apoyo de un sacerdote muy
fiel al Señor, parroco de la Iglesia principal del pueblo. Visitamos varios
colegios y le predicamos a cientos de jóvenes y niños. Podría decir que fué una
misión de esperanza, pues en medio de las cosas horribles que vive la juventud
hoy en la sexualidad, y las influencias oscuras de algunas áreas de la música,
la moda y la literatura, la mayoría de estos jóvenes Huilenses estudian y viven
bajo la mano de una Iglesia Católica que está viva y que los abraza y apoya. No
dejan de aparecer las sectas de los pastorcitos mentirosos de garajes y bodegas,
los magos de la oración fuerte al "espíritu santo?" y demás cultos del error.
Salimos con alegría y con deseos de regresar a continuar compartiendo los
tesoros de un Dios maravilloso hecho hombre en Cristo Jesús.
En Cumaral, Meta, tuvímos la oportunidad de misionar en dos parroquias y fuimos
apoyados por un grupo de laicos con un sacerdote joven y muy ungído, quienes
reunieron un buen grupo de fieles ávidos de Dios y con una disposición muy
sincera de recibir el compartir en los regalos del Espíritu Santo.
En conclusión, a pesar de que la misión en Colombia, en ésta oportunidad fué
corta, la experiencia es fortalecedora y me llenó de bendiciónes para continuar
el camino misionero.