Mision de Noviembre en Canada + FOTOS
Mision de Noviembre en Canada + FOTOS
Viajar en el tren de las seis de la maņana de Windsor, Ontario a Toronto en
una maņana nevada y muy fria, fue una experiencia linda. Me gusta mucho
misionar en Canada. Este es el quinto aņo que visito este pais en mision con
la Iglesia catolica.
En esta oportunidad fui invitado por "Los Servidores de la Santisima
Trinidad", una comunidad laica que goza de un hermoso carisma: El de reunir
profetas y videntes de la Iglesia catolica del mundo entero y presentarlos a
una numerosa audiencia en congresos dos veces al ano.
Fui invitado a hablar sobre la Obediencia. Tema este que trae un desafio
trascendental en la busqueda por la perfeccion. Algo que no es muy popular
en el catoilico de hoy, el cual tiene una tendencia mas a protestantizarse
que a seguir la tradicion sagrada de la Iglesia Catolica.
Presentar este tipo de conferencistas es un escenario fijo de persecucion.
El clero liberal lo odia. El clero y laicos conservadores le temen y los
ortodoxos lo manejan con mucho cuidado. A pesar de todo esto, los Servidores
lo continuan haciendo con mucho exito.
La Iglesia catolica universal esta enfrentada a una globalizacion
sincretizada que consume el corazon de los creyentes debiles a velocidades
increibles. Por esta razon no se escucha mucho la verdad desnuda desde el
pulpito. Los sacerdotes tienen miedo de perder una comunidad tan debil y
prefieren callar muchas verdades. Los Servidores proveen los voceros laicos
de la Iglesia que estan dispuestos a sacrificar sus vidas por el Reino de
Dios y exhortan a todas las comunidades a un despertar a la verdad y a
empuņar las armas de la palabra de Dios para defender las almas que caminan
encadenadas por este mundo derecho al infierno.
Fue un honor para mi el compartir una vez mas con Los Servidores. Yo le
recomiendo al lector el seguir las actividades de este grupo de misioneros.
Tuve el honor y la alegria de misionar otra vez con John y Carol Leary a
quienes estimo mucho y me encuentro en muchas partes del camino misionero
que nos dio el Senor Jesus.
Le pido a Dios que proteja a Las dos Carmels. La Irlandesa y la Canadiense
francesa, lideres de este grupo laico, que las bendiga y les continue
llenando de esa valentia que hasta hoy han tenido para proclamar el
evangelio del Reino de Dios.
Por favor visite el web site a: www.servantsoftheholytrinity.com
El 26 de Noviembre viaje a Windsor para misionar con el Padre George Bun, un
sacerdote de la orden de los Basileos. El en compaņia de Jeff y Susan Cada
organizaron una actividad de dos dias, llena de bendiciones.
En el camino a Windsor y siguiendo el plan de el padre George, pase por la
casa del Padre Martin Johnston. Este sacerdote es una verdadera bendicion de
Dios para la Iglesia Catolica, ha sido bendecido con un don de caridad
exepcional un gran apoyo para mi mision en el Canada. El padre Johnston ha
contribuido con una larga mision de caridad en Colombia, especialmente con
el sostenimiento del Foyer de Charitte de Cogua, por los ultimos 20 aņos.
Esta retirado de la diocesis de London, Ontario, pero trabaja aun mas hoy
que nunca a pesar de sus 76 aņos de edad. Fue un honor y una gran alegria el
recogerlo y llevarlo conmigo a la mision de Windsor de la cual es un gran
aliado tambien.
Jeff y Susan Cada han contribuido con una mision laica de evangelizacion en
la diocesis de Windsor por un buen numero de aņos y con mucho exito.
El primer dia tuvimos la alegria de compartir una reunion con un apostol muy
interesante de la Iglesia catolica en Detroit, Michigan. El es Joe Maher.
Joe fue un CEO de una corporacion muy poderosa en California y un dia
recibio un llamado del Seņor Jesus para establecer un cuerpo de defensa
legal para tantos sacerdotes que caen en desgracia, unos inocentes otros
culpables de crimenes especialmente relacionados con la sexualidad. Joe
comenzo con unas pocas defensas en los USA y hoy en dia cuenta con mas de
1000 casos en diferentes paises. El ha podido conseguir el dinero para la
defensa legal de muchos sacerdotes. Se ha entrevistado varias veces con el
entonces Cardenal Ratzinger, hoy nuestro papa Benedicto XXVI a quien tambien
ha visitado como papa.
A la una de la tarde, le hable a 19 sacerdotes quienes fueron reunidos para
oir mi testimonio de conversion. Sacerdotes de la diocesis de Windsor y de
Detroit Michigan. Entre ellos la comunidad del Opus Santuorum Angelorum de
Detroit, el padre Wolgang y el padre Eusebius con quienes tengo una muy
linda amistad.
Hablarle a los sacerdotes no es solo un gran honor para mi, sino tambien una
oportunidad para compartir con ellos el mensaje laico de un misionero como
yo que no presenta ninguna formacion academica religiosa, sino una infusion
del Espiritu Santo. No solo encuentro que ellos lo aceptan como vida
eclecial activa, pero tambien como una muestra de como El Espiritu de Dios
se continua manifestando entre nosotros de una forma increible e
indescriptible, recogiendo pecadores como yo de las garras del Diablo y
convirtiendolos en misioneros y voceros de Su evangelio, para la proclamcion
de Su Reino.
Encontre una muy buena recepcion de parte de los sacerdotes quienes
formularon una buena serie de preguntas al final de mi testimonio.
En la noche, nos dirigimos a la Iglesia de la comunidad del padre George
Bun. El padre George es un sacerdote de grandes carismas. tiene un poco mas
de ochenta aņos, pero trabaja y actua como de los cincuenta aņos. Lleno del
Espiritu de Dios y con una fortaleza unica.
Fue una reunion muy ungida. Su Iglesia estaba llena y mi charla duro dos
horas en medio de una atenta recepcion. Era claro observar el gran trabajo
espiritual del padre George en su comunidad. Toda la gente se sentia avida
del alimento espiritual y podria decir con seguridad que en su mayoria, ya
estaban comiendo el alimento solido del Espiritu. Es lindo ver comunidades
cuando ya han dejado el tetero espiritual y dejando la leche se alimentan de
lo solido de Cristo resucitado.
Le pido al lector mucha oracion por la Iglesia Catolica del Canada, la cual
esta amenazada por una intrusion grave de liberales con practicas paganas,
tanto en el clero masculino como en las vocaciones femeninas. Razon por la
cual se han cerrado muchos monasterios y conventos.